Historias sobre tela

En unas semanas se cumplen 5 años desde que compré con especial ilusión mi primera cámara. Muy pronto la fotografía se ganó un espacio realmente importante, infinitas horas hasta llegar al día de hoy. Un camino que todavía no ve el final, un proyecto que lleva grabado a fuego la palabra reto, y muy cerca de ella también la superación.

Prueba de producto fotolienzo de Saal Digital 2

Hoy, mi vida, mi hogar y mi estudio están decorados con mis trabajos. De ellos, muchos han salido de los talleres de Saal Digital, como ya os enseñaba hace unas semanas con el álbum que recoge los primeros 1000km de mi vida sobre ruedas.

Hace unos minutos ha llegado a casa, puntual como siempre, un nuevo producto de Saal Digital, mi primer lienzo.

Con las expectativas sobre la mesa y conociendo que la resolución de este tipo de impresiones es infinitamente inferior al de cualquier lámina de papel, debo decir que los resultados son bastante favorables.

En esta ocasión, he elegido una composición vertical de 40x60mm sin bordes, imprimiendo una fotografía a todo color, con degradados de tonos azules y verdes, a prueba de cualquier impresora.

El producto está formado por un marco de madera, incluyendo como accesorios unas piezas rigidizadoras, montando una tela mate con pinceladas brillo propias de la tinta.

Prueba de producto fotolienzo de Saal Digital

Para mi gusto, sólo pondría un "pero", y me refiero al efecto borde que se puede observar en toda la lámina, un defecto de diseño del propio marco, el cual no es liso, tiene una pequeña variación que termina marcando la tela.

Prueba de producto fotolienzo de Saal Digital 3

Mientras escribo estas lineas el lienzo ya luce junto a mi mesa de trabajo, un método de impresión que hasta ahora no había tenido el placer de disfrutar y ahora gracias a Saal Digital ya forma parte de mi colección.

Prueba de producto fotolienzo de Saal Digital 4